Hoy paseando luego de un intenso examen, me he encontrado con la papelería Montes, en Pontevedra, fue como un flechazo. Me paré. Observé y a lo lejos detrás de una linda señorita las he encontrado.
Negras, con esa liga característica y con ese papel que huele a antiguo. Al final me la compré.
